Mundo ficciónIniciar sesiónEn Caracas Bernhard se sentía como fiera enjaulada acostumbrado a ir y venir, hacer lo que le viniera en gana, disfrutar hoy de un lugar y de una mujer y mañana de otro en la parte contraria del globo terráqueo, ahora estaba confinado a los escasos metros de su oficina, podía tener buena conversación con su hermano y su cuñada, incluso disfrutaba de la compañía de su sobrina consentida, pero estar preso, y la despiadada Ver&







