TOMANDO FORMA
Los dedos de Dimitri se curvaron posesivamente alrededor de la fría superficie de la piedra lunar, su toque provocó un escalofrío que corrió por sus venas. Su corazón latía a un ritmo victorioso mientras sostenía la gema, una encarnación física de su astucia y ambición. Las comisuras de sus labios se estiraron hacia arriba, una sonrisa triunfante jugó en su boca, sus bordes teñidos con un toque de satisfacción engreída.
En ese momento, el peso de la piedra lunar se sintió como el