Mundo ficciónIniciar sesiónLas piernas de Abby temblaron, no quería que el trato con aquel demonio lujurioso se diera. No deseaba acostarse con él, deseo por todos los medios que Callan no le dijera una sola palabra.
—¡Abby! Llegas temprano — Este le sonríe de un manera distinta.
—Señor Meison — Le temblaba la maldita voz.
—¿Todo está bien? — La chica sintió miedo, él nunca le preguntaba nada. ¿







