6. No puede ser

A Hades solo le gustaba ver las expresiones de consternación en la chica, pues aquella mujer no era su tipo, aunque con tanto tiempo fuera de la humanidad ya no tenía claro cuál era.

— ¡Pervertido!, ¿Qué crees que como me besaste ya tienes derechos sobre mi?

— Para nada, la verdad es que si he entrado ha sido porque esta es mi hora de tomar mi ducha, tenemos que ahorrar el agua y me has ensuciado al traerte aquí.

— Excusas, seguramente solo deseas ver mi cuerpo…

— Soy médico he visto cualquier
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