Maya aún seguía obtusa a creer en eso.
Es que no había forma de siquiera pensar que alguien era un infiltrado.
–Efectivamente es así,al parecer tenía que ver con la joven portadora del poder del fénix, no es así?.- el rey sonrio divertido pues la cara de su esposa reflejaba todo el enojo que había acumulado en contra de Gwyddyon por haberla hecho sacar a su hija sin antes poderla disfrutar como era debido. Y dando un golpe en la silla se paro como una fiera dispuesta a atacar a su presa.
–Escú