24.- Un día ordinario para Alejandro.
Héctor menciono un propósito que Alejandro no tiene, solo no quiere volver a su pasión, dudoso se encuentra él bañándose bajo la regadera, con aquella agua calientita termina y solo sale con la tolla amarrada a su cintura, poniéndose la ropa.
—Adelante. —dijo al escuchar que tocan a su puerta.
—Alejandro, me voy adelantar para llegar a la tienda.
—Si Héctor.
Desde muy temprano, Enrique se había ido a la tienda y Miguel se había ido a la escuela, al ser que tenía que presentar varios exámenes qu