CASA DE PAMELA.
Después de tanto batallar me quedo dormida, creo que no dormí mucho, me despierta una llamada entrante a mi teléfono, lo veo y es Zahir.
—No voy a contestar, que se reviente el teléfono, pero no voy a contestar.
—Ahora es una nota de voz, tampoco la voy a escuchar.
—El no me va dejar dormir, ahora es un mensaje, ese si lo voy a leer.
"Amor ya estoy en Boston, necesito verte, por favor vamos hablar"
—Ya sé cómo se le va a quitar las ganas de hab