El sol comenzaba a ocultarse en el horizonte, tiñendo el cielo de tonos anaranjados y púrpuras. El campo de batalla, que antes había sido un caos de gritos y acero, ahora se transformaba en un lugar de reflexión y reagrupamiento. Los guerreros aliados, tras la victoria sobre Cefiro, se reunieron para recibir las nuevas órdenes que definirían sus próximos pasos.
Con un gesto firme, Wilfred tomó la delantera, mirando a sus compañeros con determinación. “Es hora de que cada grupo regrese a su h