Capítulo 25
Me desperté y todo estaba oscuro. Intenté girarme pero mi cabeza daba vueltas tan fuerte que dolía, como si alguien estuviera clavando clavos en mi cráneo.
Me forcé a sentarme, agarrando el borde de la cama del hospital. La fina bata se pegaba a mi piel, fría y desconocida. Los recuerdos me golpearon todos a la vez: las palabras del doctor, la pregunta de Marcus, la forma en que la habitación se había inclinado antes de que todo se volviera negro.
“Marcus…” susurré.
No hubo respuest