Capítulo 21
Me desperté en los brazos de Marcus, con mi cabeza descansando sobre su pecho y su mano apoyada pesadamente en mi espalda.
El apartamento estaba completamente en silencio. No se oía a mamá preparando café en la cocina. No había tarareos. No había un alegre “buenos días” desde el pasillo.
Solo silencio.
Marcus ya estaba despierto, mirando al techo. Cuando me sintió moverme, apretó su brazo alrededor de mí y besó la parte superior de mi cabeza.
“Buenos días, princesa”, dijo suavemente