Punto de vista de Juan
Han pasado dos semanas desde que vi a Lino. Crecí solo en la mansión, donde me alimentaban con toda la comida sana. Aún no me han inseminado. Me sentía atrapado. Quería ir al hospital y no tenía teléfono para contactarlo. Nada. De pie junto a la ventana, miré el cielo nublado. Las nubes grises reflejaban la pesadez de mi corazón, la incertidumbre de mi situación me oprimía como un sudario.
Hago esto por Leo. Por su salud. Haría lo que fuera porque era mi culpa que estuvie