Punto de vista de Dalma
—¿Quieres que te despida, Lily?
—Sí, quiero. Muchísimo. Y me llamo Dalma. No me llames Lily, por favor. Odio este trabajo. Solo empeora mi ya de por sí caótica vida. Y además, yo sería la que te despediría, no al revés, imbécil.
Aun así, bajé la mirada hacia Luce, sabiendo perfectamente que necesitaba este trabajo para encontrar pistas sobre los negocios de Victoria y echarla. Pero no podía decir nada de eso.
¿Por qué? Porque todo era un desastre: empezó con aquella aven