Punto de vista de Dalma
Mientras caminaba por las calles al anochecer, el frío en el aire no lograba calmar la tormenta que se gestaba en mi interior. Me abrigaba bien con el abrigo, mis tacones golpeaban el pavimento y mi respiración se convertía en jadeos cortos y fríos. Pensaba en lo que Jones podría haber descubierto. Llegué al lugar de siempre: un café con luz tenue que ofrecía privacidad en medio del bullicio de la ciudad.
Encontré a Jones en una mesa de la esquina, con el rostro parcialm