POV DE LIANA
Era Cynthia.
Entró en la habitación oscura y podrida con una sonrisa tan ancha que me revolvió el estómago. Sentí que me arrancaban hasta la última gota de aire de los pulmones.
Los hombres, esos monstruos que me habían estado rodeando como lobos hambrientos, se volvieron hacia ella y dijeron:
—Ella fue quien nos facilitó muchísimo encontrarte.
Uno de ellos, el de la cicatriz que le rebanaba la mejilla izquierda, me señaló y añadió:
—Te odiaba tanto como nosotros queríamos que