POV DE LIANA
Esa noche, sentí una mano deslizarse por debajo de la camisa enorme que llevaba puesta, su camisa. Era áspera, posesiva; no estaba tanteando el terreno, simplemente estaba tomando lo que quería. Su palma se moldeó alrededor de mi pecho, apretando con sus dedos como si le estuviera recordando a mi cuerpo a quién le pertenecía. Una oleada de calor me recorrió por completo mientras la respiración se me atoraba con tanta fuerza que casi me vibraba en el pecho.
Luego, esos dedos bajaro