POV DE LIANA
En cuanto mi madrastra salió de la habitación, me dejé caer de espaldas sobre la cama y solté un enorme suspiro de alivio. El corazón me latía con fuerza en el pecho. Ella ya estaba empezando a sospechar. Podía verlo en sus ojos. La forma en que miraba a Ryan no era solo una mirada cálida o sorprendida; era como si lo estuviera estudiando, uniendo las piezas en su cabeza.
Y, honestamente, no hacía falta ser un genio para lograrlo.
Ryan se parecía muchísimo a Killian. Demasiado. L