Alejandro lanzó una mirada feroz a Lorena, sin ocultar en lo absoluto su disgusto y desprecio.
Al ver que la situación no pintaba para nada bien, Sofía se puso de pie rápidamente y se interpuso en ese momento entre Lorena y él, diciendo:
—Señor García, todo esto es un verdadero malentendido. ¡Lorena no tiene malas intenciones!
—¿Desde cuándo te toca hablar a ti?
Alejandro no le dio ni un ápice de respeto a Sofía. La expresión de Sofía se oscureció al instante. Todos notaron el gran favoritismo