**AVA DUVAL**
Mi espalda golpeó la pared con un golpe seco. Dolía, pero resultaba excitante. Mi pecho subía y bajaba agitado. Respiraba rápido y con calor. Jadeé mientras el sudor me caía del cabello hasta el cuello, donde él acababa de dejar una marca fresca.
Mis piernas seguían enredadas alrededor de su cintura y mis manos descansaban sobre sus hombros. Su lengua recorrió mis suaves labios y sus dientes los mordieron con fuerza.
Le encantaba clavarse en mi piel como si fuera un carnívoro. A m