Dos errores no hacen un acierto.
**AVA DUVAL**
Había tomado una decisión.
Lo hice anoche cuando llamé a Liam.
Los humanos eran racionales por instinto, sopesando beneficios frente a pérdidas.
La mesa estaba extrañamente silenciosa. La luz del sol de la mañana inundaba la habitación, proyectando sus rayos sobre Ethan; su cabello brillaba con hermosura, oscuro y reluciente.
Quería flaquear, pero me armé de valor y corté el pan.
Padre y yo estábamos sentados uno frente al otro, mientras Ethan permanecía de pie detrás de