Mundo ficciónIniciar sesiónCAPÍTULO LVI. SOLO NOSOTROS
Anissa
Al despertar, lo primero que sentí fue confusión. Todo era muy vago dentro de mi mente, por lo que no tenía ningún recuerdo claro acerca de lo que había pasado. Simplemente, todo estaba en blanco.
Parpadeé varias veces, lentamente, mientras juntaba las cejas por instinto. Cuando enfoqué mi visión en el dormitorio, noté que







