Por Evangelina
Nos acercamos juntos a la puerta del colegio, se nos acercó Ingrid, que no tenía la menor idea de todo lo que viví esa tarde.
-Hola gente.
Dice con una inmensa sonrisa, debe pensar que estamos a un pasito de arreglar todas nuestras diferencias.
Nos saludamos con un beso y en el oído le digo que después la llamo.
Solemos hablar por las noches, por eso no le debe haber llamado la atención mis palabras.
Charlamos unos minutos hasta que salieron nuestros niños.
Leandro se alegró al v