Parte 5. Capítulo 19. La bestia
Habían recorrido casi toda la ruta trazada a través de la montaña sin haber visto, oído o sentido algo fuera de lo normal. Los guerreros llegaron a la cima pudiendo observar la magnificencia de un mar interminable por un lado y una cadena de montañas cubiertas de una selva indómita por el otro.
—Y ahora, ¿qué hacemos? —quiso saber Javier, respirando con resuello.
—¿Este es el final de la ruta? —preguntó Gabriel.
—De la que yo tracé, sí —explicó Deibi—. Pablo me recomendó que no fuera tan larga