Parte 5. Capítulo 17. La llegada
El auto subía por la empinada carretera zigzagueando entre sus pronunciadas curvas. Trini había iniciado el viaje pegada a la ventanilla, admirando maravillada aquel paraje selvático tapiado por una vegetación muy verde y bañado por una suave niebla.
En cada rincón podía observar la magnificencia de la naturaleza al ver los jardines de helechos mezclados con el colorido de las orquídeas, bromelias y heliconias. Las hojas de palmas se entrelazaban entre sí, dando paso en algunos lugares al creci