Parte 5. Capítulo 12. Problemas
Las piernas largas de Gregory lo ayudaban a ser más rápido cuando quería escapar. Trini tuvo que correr a través de una ancha avenida para alcanzarlo, pendiente de que ningún auto la atropellara.
—¡Espera! ¡Espera, maldición! —exigía, respirando con resuello.
Se apresuró por atravesarse en su camino para obligarlo a detenerse. Él la miró desde su altura, muy serio, con una mezcla de enfado y pena reflejada en el rostro.
—Eres muy susceptible —se quejó ella, recibiendo un resoplido como respuest