Parte 4. Historia de Deibi y Mary. Capítulo 1. El regreso
Las inmensas montañas que rodean a La Costa se hallaban cubiertas por neblina. Las carreteras, vacías y húmedas, se mantenían durante el día en una semipenumbra, y en la noche, estaban arropadas por una densa oscuridad que no era silenciosa.
Pasos, susurros, siseos y gruñidos bajos solían escucharse en cada tramo, mezclados con el suave silbido del viento cuando pasaba entre las ramas de los bambúes y por el tenue recorrido del agua que bajaba entre las rocas.
La soledad era constante, rota en