Parte 1. Capítulo 12. Confesiones
En la soledad de su habitación, Rebeca no podía dejar de pensar en lo ocurrido durante el día.
La actitud iracunda de los hombres en la cosecha, el miedo exagerado de los habitantes por los misteriosos sucesos que se producían en la región y el comportamiento quisquilloso de su madre por el tema de los asesinatos, le tenían los nervios a flor de piel.
No podía dormir, leer o distraerse con alguna otra actividad, ni siquiera era capaz de mantenerse quieta en un solo sitio.
Oteaba el trozo de cal