Belén era la embajadora del té coral, Y en aquel entonces cuando el comercial se publicó y se volvió el tema del momento. Claramente, la gente la reconocía, ella no tenía intención de causar problemas.
—Me quedaré en el auto. — le recordó—. Ten cuidado, vi a varios hombres con bates de béisbol en sus manos.
—De acuerdo — respondió él y luego se marchó.
Como vestía un traje costoso y sin duda se destacaba entre los demás, su aspecto atrajo las miradas de los protestantes al instante.
—¡Ey, deten