En comparación con ser expulsada, pedirle que se fuera a la mejor oferta que podía hacerle. No podía darle una opción. En cuanto a esas palabras que salieron de la boca de Rafael, Jaime se apresuró a ponerse de pie para defender a la joven, no obstante, antes de hablar, se escuchó una débil y tímida voz.
—Señor Lagos, ¿no puede darle otra oportunidad? — Parecía que la joven se había armado de bastante valor para dar su opinión.
Belén volteó para ver quién era y resultó ser Victoria, quien e