El examen consistía en una serie de pruebas que no tenía un criterio de puntuación en el libro; si uno necesitaba ese criterio, debía comprarlo por separado.
Sin embargo, como esa respuesta no eran del autor original, no se garantizaba que fuera la solución más precisa el problema.
Tras la pregunta de Rita, alguien en el aula levantó la mano con vacilación y dijo:
— Yo tengo la respuesta…
—¿Me la puedes prestar?
Revisar esos exámenes debe ser muy agotador para Belén, quisiera ayudarla p