Por otro lado, en el borde de una piscina impoluta de color aguamarina, un hombre muy atractivo con bañador floreado y solo una toalla encima del torso estaba recostado de forma relajante en la reposera.
A su lado, había una mujer con un traje de baño llamativo. Le sirvió un mojito al cual el hombre le echó un vistazo, pero lo dejó sin tocar. La mujer era recelosa y sabía que no debía ponerse cariñosa.
Por lo tanto, regresó a la piscina donde jugueteó con otra mujer vestida con ropa revelador