Después de hablar con ese desconocido, me quedé apoyada en un árbol sola con mis pensamientos, deseaba que alguien me dijera que mi esposo sabía donde me encontraba, y si mi hijo nacería en aquella cárcel ¿que seria de mi después?¿que seria de mi bebe si a mi tambien me asesinaban?, no podía consentirlo, tenía que buscar la forma de irme, aunque me costara la vida intentándolo. Me fui hacia el salón paseando despacio, encontrándome de frente con la madre de Abdul, no dando buena espina, pues