Mundo ficciónIniciar sesiónAna
—No debiste de ser tan grosero, John. —le comento a John cuando pasa a mi lado, cierro la puerta y él no dice nada. — ¿Sabes que no ser por él, Santiago…? —mi voz se rompe.
John se gira.
—Lo sé, también por tu terquedad, creo que ya basta de estarte arriesgando, tienes una hija, ¡Por Dios, sa







