Valeria, usando la misma ropa oscura, camina con rapidez por las calles llegando a la parada del autobús más cercana. Después de varias paradas, por fin ha llegado a su destino y es a la casa de su abuela materna.
Tiene bastante tiempo que no la ve bueno desde que su salud mental se fue en picada. Es que ella a duras penas conoce a su madre, duda mucho que se acuerde de ella, pero no tiene a dónde más ir. Su madre está en Corea y en la casa no hay nadie. Así que está era la única opción.