CAPÍTULO 11
Punto de vista de Lenora
Sonreí para mis adentros, sabiendo que era ella. Rodeé la silla donde estaba sentada un rato antes de detenerme frente a ella.
—¿Qué hacías en la ceremonia de dedicación del soldado? —le pregunté.
No dijo nada. Tal como habías previsto. Sabía que no sería fácil sacarle las palabras. Prefería no revelarlas.
Le lancé una mirada inquisitiva a uno de los guardias. Se acercó a ella y la abofeteó. Bajó la mirada y se cubrió las mejillas con ambas manos.
Si gritaba