Al día siguiente…
Rebeca y Diego Armando se encontraban desayunando en el comedor. Ambos estaban muy callados después de la discusión que habían tenido el día anterior a consecuencia de la decisión sorpresiva de Betty. Diego revisaba las noticias en su Tablet, cuando, de pronto, su expresión cambió, mostrando asombro al leer una noticia que aparecía en primera plana.
—¡Dios mío! No puede ser —exclamó.
Rebeca, al notar la expresión de asombro de Diego Armando, le preguntó de inmediato:
—¿Qué pas