Ivan no salía de su asombro, era inexplicable ver a Rebeca tan cambiada, no dejaba de mirarla, estaba impactado no solamente con el cambio, si no con lo bella que se veía.
—Y bien Iván, me gustaría saber a qué debo tu visita, porque no creo que hayas venido solamente a mirarme.
—Rebeca yo..es que no termino de asimilar lo cambiada que estás, estoy sorprendido, discúlpame si te hago sentir incómoda.
—Jajajaja —soltó una carcajada que dejó sorprendido a Iván. —¿Discúlpame? No me hagas reir, la qu