Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de la boda y el muy inesperado beso, alfin era el tiempo de la coronación; ya que habíamos acordado hacerlo lo antes posible, el palacio nuevamente se llenó de gente y después de la comida.
Ya nos estábamos dirigiendo al Palacio para la nueva festividad que estaba ocurriendo; íbamos en el carruaje, cada uno alejado del otro; no se oía ninguna palabra, gesto o cualquier cosa que implicará contacto humano y así pasamos todo el viaje hasta llegar al Palacio.







