Capítulo 34. Su propia hermana y esposo intentaron matarla
El estado de Katrina a primeras horas de la mañana no fue tan estable como Ragnar hubiese querido. Por supuesto que él no se apartó de su lado ni un solo momento y en varias ocasiones dejó salir a Remus para aumentar su energía y ayudarla a aliviarse.
Julián intenta convencerlo de descansar, pero él se niega rotundamente a dejarla sola.
—Si lo desea, yo puedo quedarme con ella mientras usted duerme un poco, alfa —le dice él—. En teoría mañana debe iniciar su tratamiento y necesita estar descans