Capítulo 19. ¿Acaso es lo que estoy pensando?
—No puedes hacer eso, yo soy tu compañera, tu esposa, no tu prisionera, Jarl —chilla Katrina con la decepción chorreando por su mirada.
—Por supuesto que puedo y ya lo estoy haciendo. Me conoces, Katrina, sabes bien que si intentas resistir será peor para ti.
—¿Qué va a pasar con mis estudios y mi trabajo? El salario que gano allí es mi sustento —Solloza la joven, con angustia.
—Eres mi esposa, mientras que estés aquí no te va a faltar nada.
—¿La conexión que dijiste tener conmigo era falsa? —