Moira
No puede ser, no puede ser cierto que Dillon, este herido, paso una mano por mi cabello. Mis dedos tiemblan mientras Melissa me abraza.
El auto negro en el que vamos está en completo silencio, los rostros alargados Masson y Adam hacen todo todavía más doloroso para mí. No puedo creer que este a punto de ver al hombre que amo en una cama, inconsciente por culpa de mi padre.
¡Ese maldito hijo de…!
Lo odio, nunca esperé nada de él, cuando era una niña y mi madre dijo que nos abandonó, pero