33. "Amistad y amor"
Salí de la habitación cuando el hombre se fue de casa, observando que Harding se había quedado sentado en el sofá de la sala, mirando el televisor apagado con aire pensativo.
—¿Quién era?—pregunté, acercándome con pasos lentos.
Su mirada se desvío hacia mi cuando me escuchó y sonrió, negando con la cabeza.
—Escuchaste la conversación ¿cierto?
—Solo un poco —murmuré, encogiendome de hombros. —¿estás bien?
Asintió.
—Él era Kenny, mi representante.
Sonreí, sentandome con él, a su lado.
—V