32. "La última, primera vez"
Mi sonrisa no desapareció durante todo el desayuno, nuestras miradas y sonrisas cómplices me hicieron sentir en algun especie de hogar que aún no recordaba del todo, pero aún así, todo lo que sentia alrededor de Harding me hacía pensar que no era nada nuevo para mí.
Él y yo estábamos en una cercanía que me hacía sentir plena, estar con él me parecía tan sencillo y tan único que no me cuestionaba en lo más minimo.
Su mano tomó la mía en ese momento, con cariño y con duda, como si temiese que me