Punto de vista de Luis
Oí el crujido de la puerta del baño justo cuando colocaba el vaso de horchata en la mesita de noche de Elara. No me moví. No hablé.
El aroma me golpeó primero. Su cálido jabón de jazmín con el rastro más leve de esa loción corporal de vainilla que le gustaba frotarse por los hombros. Inspiré profundamente mientras una pequeña nube de vapor la seguía al salir.
Entró en la habitación descalza y tarareando, con la toalla anudada flojamente alrededor del pecho y el dobladi