Punto de vista de Kaelen
A mi manera, yo también necesitaba dar la cara por ella. No podía entregarme por completo para evitar que la acusaran de tener un romance con el prometido de su hermana. Ninguno de ellos entendería jamás que Lyra y yo nunca fuimos nada. Y el que se la tiró... ese fue un demonio, no yo.
Oh, qué manchada estaba. Imagina ser follada por un demonio. No podía sentir más asco por ella.
El velo de Lyra se agitó mientras se giraba hacia mí, con voz empalagosa.
—Kaelen, cari