Punto de Vista de Kaelen
El bosque era ruidoso con susurros y hojas susurrantes mientras nos adentrábamos más profundo en su territorio. La luz del sol se filtraba a través del denso dosel, iluminando patrones moteados en el suelo del bosque.
Cada paso que dábamos estaba acompañado por el crujido de ramitas y los llamados distantes de pájaros invisibles. El aire estaba rancio con el aroma terroso de musgo y madera. Era tal contraste con la inquietud creciente que mordisqueaba mi estómago.
Luis