Punto de Vista de Elara
Forcé mis párpados a moverse, pero eran tan pesados como ladrillos. Mis pestañas se pegaron juntas, cubiertas de lágrimas y sangre secas. Luché contra el agotamiento hundiendo sus garras en mí, obligándome a volver a la consciencia. Mi cuerpo gritó en protesta. Todo dolía. Todo.
Las voces continuaron, pero ya no estaba escuchando. Necesitaba despertar. Necesitaba moverme.
Después de lo que pareció una eternidad, mis párpados se abrieron ligeramente.
Formas borrosas nadar