─Vi a Renata en su casa ─explico con la voz casi destrozada ─, encima vestía una camisa suya. Puedo asegurar que acababan de tener sexo.
─Madre mía ─impresionada se cubre la boca con ambas manos.
─Y pensar que ayer estaba en mi casa reunido con mi familia fingiendo ser mi novio.
─Miller es un cerdo de mierda, igual que el resto. Él se lo pierde ─me abraza repentinamente ─. Vayamos con los demás, bebamos a más no poder y bailemos. La vida es una sola y nosotras no perdemos el tiempo prohibiéndo