Capítulo 208.
Evelyn.
Los dos hombres detrás de mí también se detienen, aunque reacciono al instante cerrando la puerta que al deslizarse recibe la ráfaga de disparos, erizándome completa al escuchar cada bala impactando contra el metal.
Intentan abrirla, y es notable que cuentan con códigos para hacerlo. Controlo lo que puedo, el sujeto de la gorra coloca su propio acceso, pero este no sirve ante uno que parece bloquear el suyo.
—Robaron el de un agente superior— sujetamos la puerta.
El calor de la puerta derivado por las balas que lo impactaron nos recuerda lo que nos espera. El tipo del chaleco recoge dos granadas del cuerpo inerte, y por lo que notamos, los tres estamos de acuerdo en el proceder.
Nos miramos un segundo, asentimos, pero no llegamos a hacerlo porque una mano con esmalte verde esmeralda golpea en seis ocasiones los dígitos del teclado en la pared, el cual dispara un sonido de cierre total, antes de que la puerta cobre fuerza viva, cerrándose, aplastando los dedos de quien la