Sebastián
Cerré mis ojos por un instante. Eso es contra lo que luché durante tanto tiempo. Limpiar los registros de Soraya no fue difícil, ellos nunca supieron de su existencia, ahora, con su regreso, eso puede ser fatal. Me trago en seco intentando pensar en otra estrategia para que los niños no descubran su identidad. Cierro las manos en puño.
— Solo es una mujer.
Subo los hombros sin mirar a los ojos de ellos. Continúo mi desayuno, como si la pregunta que se había hecho, fuera algo bana