Luna contuvo el aliento antes de entrar por las puertas de la empresa, casi vio borroso cuando ya estaba dentro y caminó hacia la recepcionista con los pies trémulos.
— Hola, soy Luna Leroy — le dijo a la mujer — el señor Ismael Beureth me está esperando — la mujer la dio una superficial mirada de los pies a la cabeza.
— ¿Tiene cita? — le preguntó la mujer y Luna negó.
— No, él me está esperando, vengo a trabajar….
— Si no tiene una cita previa el señor no la podrá atender — le dijo la recep